La campaña de uva 2025–2026 está llegando a su fin. Algunas empresas van concluyendo sus labores, mientras otras comienzan a anunciar el cierre de esta etapa.
Es tiempo de despedirse de muchos compañeros de trabajo: de historias compartidas, risas, esfuerzos y momentos que quedarán marcados en la memoria.
También es momento de buscar otro trabajo. Sabemos que para muchos el contrato termina aquí, y no falta quien diga en broma: “qué malos son para votarme”. Pero la verdad es una sola: la naturaleza de estas labores es temporal, y toca aceptarlo y salir en busca de nuevas oportunidades.
Y así, casi sin darnos cuenta, vamos llegando al final de una de las campañas más grandes, una que genera muchos puestos de trabajo, reúne a miles de personas y deja sonrisas por todos lados.
También llega el momento de decir adiós —o quizá solo un hasta luego— a esos encuentros que nacieron entre jornadas y turnos, a los afectos que surgieron en medio de la campaña.
Algunos lo llaman “amor de campaña” otros “amor de temporada” sea como lo quieres llamar: lo cierto es que son sentimientos intensos que aparecen y, según dicen, quedan solo mientras dura el trabajo.
A mí me dijeron que esta campaña traería a alguien capaz de moverme el piso.
Yo no lo creí. Pensé que esas cosas solo le pasan a otros. Hasta que llegó ella. Me ilusione como nadie… Pero se fue, Si aasi como lo lees, porque la campaña va terminando y van despidiendo personal.
Y sí, llegó ese bajón emocional, porque probablemente no vuelva a verla: es de otro lugar y recién hace poco estábamos en conversación. Para poder coctactarme con ella tuve que hacer locuras antes de que lo despidieran. Ya luego los contare como fue. Estas cosas suelen pasar.
Sin embargo, no todas las historias terminan ahí. Hay amores que nacen en estos espacios, se construyen día a día, se fortalecen con el tiempo, florecen y llegan a consolidarse. Yo desearía que que eso me pase.
Así, entre uvas, cajas, jabas, madrugadas y despedidas, muchos llegan a conocer al amor de su vida.
La campaña se cierra entre despedidas y eventos que organizan las empresas, dejando todo listo hasta la próxima cosecha. Y es ahí donde uno se pregunta si el próximo año volverán a encontrarse.
Para algunos, el amor de campaña queda solo como un recuerdo; para otros, se convierte en el amor de su vida.
Y así ya casi estamos por finalizar la campaña
