Una noticia que ha encendido las alarmas en el sector agroexportador. Francia anunció la suspensión de la importación de frutas y hortalizas que contengan determinados pesticidas prohibidos en la Unión Europea. La medida comenzaría a regir desde este jueves 8 de enero.
❗ ¿Qué está ocurriendo?
El gobierno francés publicó un decreto que prohíbe el ingreso de productos agrícolas con residuos de cinco sustancias fitosanitarias no autorizadas en la UE, entre ellas: mancozeb, glufosinato, tiofanato-metil, carbendazim y benomyl.
Esta disposición alcanza a varios cultivos de alta demanda en los mercados internacionales, como:
🥑 Palta
🥭 Mango
🍇 Uva de mesa
🍍 Guayaba
🍊 Cítricos…entre otros productos de exportación habitual del Perú.
📊 ¿Qué significa para el Perú?
Francia es un destino relevante para la agroexportación peruana, especialmente de frutas frescas. Esta medida pone en riesgo el acceso a un mercado estratégico y podría afectar los volúmenes de exportación, así como los ingresos de miles de productores y trabajadores del sector agrícola.
📌 Según el decreto, la prohibición tendría una vigencia de hasta un año, mientras la Unión Europea evalúa si adopta una postura común con controles sanitarios más estrictos.
🧪 ¿Por qué se toma esta decisión?
La medida responde a una política de control sanitario más rigurosa, orientada a proteger la salud pública y la producción agrícola francesa. También obedece a presiones internas de gremios agrarios que exigen condiciones más estrictas para los productos importados.
Además, Francia busca que esta restricción se extienda a toda la Unión Europea, lo que podría complicar aún más el panorama comercial para los países sudamericanos exportadores.
📌 ¿Qué viene ahora?
Las autoridades peruanas, junto con SENASA, deberán evaluar las acciones necesarias para garantizar el cumplimiento de los estándares europeos y evitar mayores restricciones.
Por su parte, los productores tendrán que reforzar sus controles internos y demostrar que sus frutas cumplen con los límites máximos de residuos exigidos por la normativa europea.
Este escenario podría acelerar la búsqueda de nuevos mercados en Asia o Norteamérica, así como generar mayor presión diplomática para proteger los intereses del agro peruano.
