La historia detrás de AgroChamba — y por qué hoy es un día especial

Un día, desde muy temprano, salí a buscar trabajo por toda Ica sin saber a dónde ir ni a quién preguntarle. Alguien me dijo que fuera al Álamo, al Barrio Chino o a Expansión, los puntos donde se juntan muchas personas para conseguir chamba. A veces caminaba de fundo en fundo con la esperanza de que hubiera algo, y nada. Con el sol fuerte y el cansancio encima.

Era una mala época: la campaña de uva ya había terminado y solo quedaba granada y palta, así que el trabajo escaseaba. Muchos nos regresamos a nuestro cuarto alquilado; solo algunos subían a los buses, los que ya tenían trabajo y solo esperaban su hora.

Entonces dije: «Tengo que buscar por otro lado.» De entre tantas opciones presenciales, me fui a Facebook. Encontré varios anuncios, llamé a los números y me dijeron: «Ven, acá hay trabajo al toque, pero primero necesitas tus antecedentes penales, yo te los saco por ti.» Por suerte consulté con alguien antes de hacer nada y me advirtió: «Esos son estafadores.» Me salvé por poco.

Pero fui a investigar y hasta el día de hoy sigo viendo cómo le siguen haciendo lo mismo a mucha gente. Les yapean el dinero, esperan la confirmación del trabajo… y los bloquean.

Lo más grave es que muchas veces no es una sola persona: vienen en grupo, seis, ocho trabajadores juntos a buscar trabajo , y los estafadores les cobran de todos. Seis personas por treinta soles ya es un golpe grande. Y lo peor es que esa gente muchas veces solo tiene para la semana.

Que un estafador les haga eso es prácticamente dejarlos sin comer hasta que consigan otro trabajo. Por eso, si ves algo así, no pagues. Consulta primero.

Tambien recuerdo que, De pequeño veía a mi papá viajar de ciudad en ciudad buscando trabajo. De niño no entendía lo difícil que era ser adulto y pensaba que para él era fácil encontrar chamba. Él iba a cosechas en Caravelí, en Arequipa, en Andahuaylas, en Ica. Así era la vida antes: sin redes sociales donde puedas saber si había trabajo o no. Te enterabas de boca en boca, o simplemente aparecías y probabas suerte.
Cuando me tocó a mí buscar trabajo en Ica, viví todo eso en carne propia.

Después de pasar y ver por todo eso, empecé a ver los problemas reales que tiene la gente a la hora de buscar chamba en el sector agroindustrial. Y me pregunté: ¿Y si hago una app para esto?

En 2022 lancé una página web. No funcionó. Nadie la conocía. Dije: «Hay que hacerlo más accesible, más personalizado, diferente a las páginas típicas.» Y ahí cometí un error clásico: querer que todo estuviera perfecto antes de lanzar. Me obsesioné con que ya estuviera listo, me frustré, y de tantos proyectos que tenía en mente, no pude concretar ninguno.

Un día me pregunté: ¿Por qué no comienzo con un simple fanpage de Facebook y de ahí voy creciendo? Lo hice como prueba, casi sin expectativas. Y veo que esta dando frutos.

La lección que me dejó todo esto: no esperes tener algo perfecto. Empieza con lo que tienes y ve mejorando sobre la marcha. Esta idea nació entre 2020 y 2022, y pasaron años hasta que en 2024 me decidí a arrancar con lo que ya tenía.

434 personas se apuntaron a la lista de espera antes de que la app existiera. Hoy es para ustedes.
Google Play nos dio acceso a producción. Nuestra app ya está disponible para todos en la Play Store. Ahora puedes buscarla directamente en la tienda de aplicaciones y la vas a encontrar.
Todo ese camino, las estafas, las frustraciones, los años de intentarlo, llegaron a esto.

Muchas gracias por estar aquí y por permitir que esto se haga realidad. Esto es de ustedes.
Este es el comienzo. Quizás no sea un gran anuncio, pero sí el primero de muchos. Seguiremos mejorando para que encontrar trabajo en el agro sea más fácil, más seguro y más justo.
Gracias a todos los que están en este camino. 

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